Cine
Música Varios Fotografías Relatos Quiénes Somos


Shrek Tercero




Directores: Chris Miller y Raman Hui

Intérpretes Versión Original: Mike Myers, Cameron Diaz, Eddie Murphy, Antonio Banderas, Julie Andrews, John Cleese, Rupert Everett, Eric Idle, Justin Timberlake.

Intérpretes Versión Española: Cruz y Raya, Antonio Banderas, Nuria Mediavilla, Armando Carreras, Rosa Guiñón, Michael Robinson.
 

Nacionalidad: Estados Unidos

Duración: 92 minutos.

por Asier Sisniega 

Si en 2001 Shrek supuso un punto de inflexión en el cine de animación, tres años después su secuela obtuvo un reconocimiento aún mayor en taquilla. De nuevo con una periodicidad trienal y en época estival, como si de un acontecimiento deportivo se tratase, Shrek llega preparado para reinar en la taquilla, al menos el tiempo suficiente hasta que el siguiente blockbuster apee al ogro del número 1. No debemos olvidar que la competencia en el cine de animación digital es mucho mayor ahora que hace seis años y que la proliferación de estos productos ha propiciado que muchos de ellos presenten unas cotas de calidad bastante discutibles. ¿Se encuentra Shrek Tercero en este último grupo? ¿Sigue presentando ese sentido del humor políticamente incorrecto con que nos sorprendió Dreamworks inicialmente? Analicémoslo.

Mientras que las dos primeras entregas arrancaban como un cuento de hadas donde la apertura de un libro daba paso a una pronta descarga de risotadas, esta tercera comienza de un modo más discreto y sombrío. El Príncipe Encantador, vilipendiado y sometido a la burla de todo el reino jura que recuperará su posición de privilegio y llegará a detentar el poder a costa de la caída de nuestro ogro verde. El Príncipe Encantador recurre a todos aquellos personajes que en los cuentos realizan la desagradable pero necesaria labor de ser los malos de la película. Así, personajes como las brujas, el capitán Garfio, árboles apartados de bosques malditos o un cíclope ocuparán el Reino de Muy Muy Lejano impidiendo que la línea sucesoria siga su curso. Por otro lado y de un modo paralelo Shrek se enfrenta a varias disyuntivas. Él y Fiona son los elegidos para ocupar el trono tras el fallecimiento del rey Harold, pero eso supondría que Shrek renunciara para siempre a la vida en su querida ciénaga. Además, Fiona desea tener pequeños ogros, idea que parece sobrepasar la capacidad de responsabilidad y madurez de nuestro protagonista. Con el fin de por lo menos evitar el cargo de rey, Shrek se embarca en la búsqueda de Arturo, la única persona en la línea sucesoria además de su esposa. Arturo (Artie para los amigos) resultará ser un jovenzuelo universitario con problemas de integración por allí por donde pasa.






Como he mencionado en el anterior párrafo el arranque de Shrek Tercero rompe con las secuelas precedentes y se antoja no sólo menos pretencioso y brillante, sino que incluso resulta bastante pobre y desalentador. Si se desea evitar caer en la repetición lo menos que cabría esperar es una idea original con la que dar vida a esta película. El desarrollo posterior en su primera parte resulta bastante mejor, aunque cabe exigir a los responsables de la cinta que no muestren en los traileres los mejores gags de la cinta, más aún cuando esta tercera parte no abunda en chistes precisamente. Y este es uno de los puntos clave de Shrek Tercero. La crítica y el público la acusaban de haber recurrido a la moralina de forma directa y haber abandonado esa línea seudotransgresora. De este modo, las intervenciones de Artie y algunas de las reflexiones de Shrek y sus compañeros de viaje resultan de lo más moralizante, superando por momentos las cotas alcanzadas por la Disney en décadas precedentes. Sigue habiendo cierta presencia de mala uva en la película, pero su peso específico es mucho menor y para nada se puede equiparar con el ejercicio aleccionador al que el público se ve sometido.



Tras una primera parte aceptable y tras la intervención novedosa y afortunada del mago Merlín el film se enfrenta a un profundo declive en su segunda mitad que ya no abandonará hasta el final de los 90 minutos, resultando espesa, cansina y extrañamente prolongada por momentos pese a su escasa duración. Constantemente muestra síntomas de fórmula agotada, de personajes carismáticos cuyas capacidades y recursos son desaprovechados. Ante esto, sólo cabe pensar en que los estrenos de las secuelas no deberían haberse producido en tan breve periodo de tiempo y sí haber madurado más las historias y los personajes. Por el contrario, la cinta ha recaudado más de 300 millones de dólares en los Estados Unidos, lo que asegura una larga vida al ogro y el estreno ya confirmado de la cuarta parte en 2010, amén de algún spin-off protagonizado por el Gato con Botas.



En el plano positivo destacar la presencia de personajes novedosos como un torpe, pero bonachón Merlín, una Bella Durmiente narcoléptica, una Blancanieves con oscuros tintes góticos, Lady Ginebra convertida en una pija universitaria o el descacharrante repaso a la vida del Hombre de Jengibre. En el terreno tecnológico el salto es apenas perceptible con respecto a la anterior entrega y sólo es apreciable en unas animaciones faciales bastante más complejas, especialmente en el caso de los rostros humanos.



En conclusión, Shrek Tercero es de largo la peor entrega de las tres, con una segunda mitad que adolece de un gran número de defectos y que incluso lleva al aburrimiento en apenas 80 minutos de película si obviamos los cerca de 10 minutos de títulos de crédito finales. Es deseable que la saga se detenga durante un largo periodo de tiempo para replantear su futuro y madurar las ideas, pero según las noticias todo indica que el gran éxito económico de Shrek Tercero dará lugar a una larga vida inmediata del ogro. Esperemos que el inminente estreno de la película de Los Simpsons colme nuestras necesidades de mala leche animada.

Valoración: