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Valkiria



Director: Bryan Singer

Intérpretes: Tom Cruise, Kenneth Branagh, Bill Nighy, Tom Wilkinson, Carice van Houten, Terence Stamp, Thomas Kretschmann.

Nacionalidad: Alemania y Estados Unidos

Duración: 121 minutos.

por Asier Sisniega 

El 30 de Enero de 2009 fue la fecha elegida para que Valkiria alcanzara los cines españoles. La película, precedida por la polémica, llegó a nuestras salas cosechando una aceptable taquilla. El motivo de la controversia era la presencia de Tom Cruise encarnando al coronel Claus von Stauffenberg, un héroe muy querido y respetado en Alemania. Como ustedes sabrán, Cruise es la principal cabeza visible de la Iglesia de la Cienciología en la actualidad, concretamente el segundo miembro con mayor rango dentro de esta religión, prohibida en Alemania por ser considerada una secta totalitaria. El actor era igualmente objeto de mofa debido a su baja estatura, frente a los cerca de dos metros del coronel von Stauffenberg. Sin embargo, mi tarea es analizar la película de acuerdo a sus valores cinematográficos y hacer caso omiso a polémicas más o menos justificadas. Vayamos, por tanto, con Valkiria.

A comienzos de 1944 la Alemania nazi veía cómo sus tropas eran obligadas a retroceder cada vez más, resultando manifiesto que tarde o temprano caería Berlín, más aún tras el desembarco de Normandía. Entre los propios nazis existían voces contrarias al Führer, que deseaban otra Alemania, asentada sobre la cultura que había cultivado en la década de los 20. No querían ver cómo, mientras sus tropas retrocedían, millones de vidas eran aniquiladas en vano y Europa era destruida hasta las entrañas. Tampoco deseaban mantener en funcionamiento los campos de la vergüenza, que cercenaban vidas a ritmo de cadena de montaje. El coronel von Stauffenberg, se encontraba claramente posicionado en contra de las ideas hitlerianas y se unió a un grupo de varios cientos de personas de la sociedad alemana e importantes cargos militares y de las fuerzas de seguridad, que conformaban la resistencia. El objetivo era acabar en un mismo atentado con la vida de Hitler, Göring y Himmler, mientras en Berlín el General Fromm daba la orden de comenzar la Operación Valkiria, neutralizando mediante el ejército de reserva a las SS y logrando la colaboración de la Wehrmacht en toda Europa, para instaurar un nuevo gobierno que devolviera a Alemania a la senda de los valores morales. Pero como en la película se afirma, los planes militares se quedan siempre en agua de borrajas, y este atentado no iba a ser menos, pues siempre falla algo que no se puede prever.

Bryan Singer se había especializado en los últimos tiempos en las adaptaciones de cómics, X-Men 1 y 2, Superman Returns, gozando de un inmerecido prestigio por estas obras bastante discutibles, siendo un director sin duda sobrevalorado en los poblados foros de Internet. Mucho mejor le había ido en otros géneros, como en el reputado film Sospechosos Habituales y en la creación de la popular serie House. Singer buscaba un proyecto más pequeño, alejado de los superhéroes, cuando se topó con Valkiria. Los máximos responsables del film se documentaron en gran profundidad, algo que también hizo el propio Cruise, que leyó durante meses todo lo que caía en sus manos sobre el coronel, para tratar de encarnar con la mayor fidelidad posible al personaje.

Todo este trabajo se aprecia en la obra, que salvo algunas licencias creativas, ha contado con el beneplácito de los historiadores que afirman que es fiel a la esencia de lo que ocurrió. Por el contrario, en términos cinematográficos pronto se aprecia la intención de elaborar un producto quizás demasiado vistoso, al menos en su primera parte, con algunos travellings que poco ayudan a la inmersión en la narración, elaborando una Alemania nazi glamourosa, pero alejada del realismo sucio de una película como El Hundimiento.

Valkiria pone las cartas sobre la mesa desde el primer minuto, con una secuencia inicial en África que trata de explicar por sí sola las motivaciones del personaje principal. Esta profundización en la persona de von Stauffenberg fue paradójicamente la última secuencia en ser rodada y obligó a retrasar la fecha de estreno en varias ocasiones, ya que trataban de evitar que el espectador creyera que el coronel actuaba en contra de Hitler por venganza. Pese a todo el trabajo de documentación y a la inclusión de esa escena inicial, el nivel de profundización en los personajes es escaso, meramente superficial.

Valkiria se podría considerar un thriller histórico que trata de basar gran parte de su fuerza en el suspense que provocan los intentos de atentado y en la posterior caída de los miembros de la resistencia. Y este suspense lo consigue a través de un excelente montaje y adecuado ritmo que logran la atención del espectador en todo momento. Sin embargo, esta misma baza termina por jugar en su contra, ya que al tratar de buscar un suspense sostenido se logra el efecto contrario. En muchas escenas, los partidarios de Hitler sospechan de cualquier elemento o movimiento de los miembros de la resistencia, por lo que esa tensión que podría haber sido antológica, se acaba fundiendo. Un buen ejemplo de tensión sostenida de forma ejemplar durante un prolongado metraje es la cinta El Salario del Miedo, obra maestra que juega con otros elementos que permiten mantener el suspense en todo momento.

Con el reparto sucede algo parecido, una de cal y otra de arena. Los intérpretes son de probada calidad y solventes en cada película que acometen, pero aún hoy chirría el ver encarnar a actores británicos o estadounidenses los más altos cargos nazis. La película fue rodada en Alemania y cuenta con numerosos actores locales, pero ni con ésas se logra alejar la sombra alargada que nos retrotrae a los tiempos en que los indios eran actores blancos con la cara pintada. Esto, que ya es discutible en la versión doblada, será seguramente bastante catastrófico en su versión original. Con todo, Hollywood paga y ellos quieren caras conocidas para recuperar su inversión. En este sentido, y en otros muchos, gana la película El Hundimiento de Oliver Hirschbiegel antes mencionada. A destacar la acertada presencia de Carice van Houten, protagonista de la magnífica El Libro Negro y que aquí apenas cuenta con minutos para desplegar sus dotes interpretativas en el papel de la mujer del coronel.

Tratando de hacer resumen, la cinta ofrece un grato entretenimiento, dotada de un ritmo y montajes muy acertados, un reparto competente y un guión que, sin sobresalir, cuando es necesario acude para hilvanar una historia que no trata como un estúpido al espectador. Igualmente encomiable es el esfuerzo de trasladar a nuestros días la historia de estos miembros de la resistencia, desconocidos por muchos, pese a la gran cantidad de libros y filmes que han visto la luz en torno a ellos. Valkiria busca el entretenimiento por medio de acontecimientos históricos que demuestran que no todo el mundo en la Alemania de Hitler había perdido el Norte, y que ese pequeño foco de resistencia permitía albergar un rayo de esperanza, un grupo de gente que miraba más allá de sus ombligos y se preocupaba verdaderamente del legado que dejarían a sus descendientes y, en definitiva, a la humanidad. No lamentarán emplear dos horas de su tiempo en ver Valkiria, pues es la mejor película de Singer desde Sospechosos Habituales. 

Valoración