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Lonely Hearts - Corazones Solitarios



Director: Todd Robinson

Intérpretes: John Travolta, James Gandolfini, Jared Leto, Salma Hayek, Laura Dern, Scott Caan.

Nacionalidad: Estados Unidos

Duración: 108 minutos.

por Asier Sisniega 

Todd Robinson acudió a San Sebastián para clausurar con esta película fuera de concurso la 54 Edición del Festival. Sin la presencia de ninguna de las estrellas del film, concedió poco después de las 11 de la mañana una rueda de prensa y más tarde presentó al público la cinta en el Kursaal y en el Velódromo de Anoeta. Ya en este segundo recinto su discurso fue muy breve, dio las gracias al Festival y comentó que su propio abuelo había sido el detective Elmer C. Robinson, encargado de detener a la pareja de asesinos e interpretado en el film por John Travolta. El director apenas cuenta en su trayectoria con varios episodios de Ley y Orden, algunos telefilmes y documentales, así como guionista de Tormenta Blanca de Ridley Scott. Lonely Hearts le brinda la oportunidad de transmitir una historia cercana con un buen reparto.

Raymond Fernández (Jared Leto) es un timador, detenido en varias ocasiones, que no duda en responder a viudas y solteronas que publican sus anuncios de corazones solitarios en los periódicos. Raymond recurre a las poesías y sus dotes persuasivas para concertar las citas. Antes de cada encuentro se coloca una peluca y se acicala para dejar boquiabiertas a mujeres que superan de largo su edad. Una vez engañadas y conquistadas, les roba su dinero de los depósitos del banco, generalmente tras abrir una cuenta conjunta. En una de estas citas conoce a Martha Beck (Salma Hayek), una mujer traumatizada por una infancia plagada de maltrato y violaciones, y que no duda en unirse a Raymond cuando descubre que éste es un timador. Juntos y haciéndose pasar por hermanos irán vaciando cuentas y descerrajando tiros a personas inocentes, generalmente mujeres solas con el amor como única esperanza en sus vidas, en un terrible final para su existencia. Los detectives Elmer C. Robinson y Charles Hildebrandt serán los encargados de perseguir a la pareja por varios estados del país.


Lonely Hearts es por tanto una historia real, la de unos maniacos relacionados con cerca de 20 asesinatos en los Estados Unidos de finales de los años 40. La cinta arranca con los dos detectives acercándose a la cámara de ejecución donde los dos asesinos serán ajusticiados en la silla eléctrica. A partir de ese instante Charles Hildebrandt (Gandolfini) irá narrando su carrera junto a Elmer C. Robinson (Travolta) y la búsqueda de la pareja en lo que sería el último trabajo para Elmer antes de decidir abandonar la profesión. Es una historia lineal que conduce poco a poco hasta la escena inicial de la película en un recurso muy habitual. Según nos cuenta su director en la pantalla, su abuelo había perdido a su mujer tras suicidarse ésta, quedando solo con su hijo y su madre. Ninguno de los dos ha aceptado la muerte de ella. Ninguno ha derramado unas lágrimas liberadoras de toda culpa y sus vidas son un continuo martirio. Elmer ha iniciado un romance con Rene (Laura Dern), sin poner todo el sentimiento necesario en esa nueva relación.




La película se mueve en dos frentes. Por un lado, los timos y devaneos pasionales de la pareja de asesinos. Por otro, las investigaciones de ambos detectives y los problemas familiares de Elmer. En cuanto a la primera pareja, la historia de estos dos criminales es dura, sangrienta, una relación de amor loco. Salma Hayek interpreta con gran eficacia a una mujer que más que una femme fatale es simplemente una perturbada, que siente celos de las mujeres a las que tima su novio, terminando por matarlas. Su personaje no soporta ser durante días la hermana que escucha sin protesta cómo su supuesto hermano se acuesta con las mujeres a las que timan. Lo que comienza siendo un asesinato circunstancial, se acaba convirtiendo en una carnicería, en una bacanal de asesinatos sin ningún sentido, a veces tan sólo por cruzarse en su camino. Jared Leto está correcto en su papel, irresistible en su condición de Don Juan, pero algo sobreactuado en diversas escenas.

En cuanto a los detectives, James Gandolfini no se despega de su imagen de duro, durante años labrada en Los Soprano, que por otra parte le viene como anillo al dedo. Travolta por momentos parece ausente, sintiéndose más cómodo en aquellas escenas que no requieren diálogo que en las que tiene que replicar a sus compañeros de reparto. Interpreta a un hombre consternado, pero el guión tampoco le permite desarrollar mucho este lado atormentado. Laura Dern, en su línea de actuaciones que encajan a las mil maravillas con la época en que transcurre la cinta, un tanto envejecida pese a contar con sólo 39 años, sobre todo si la comparamos con una espléndida Hayek a sus 40 primaveras.

Esta historia de cine negro no deja al margen ninguno de los tópicos de este tipo de historias. Detectives de vidas truculentas, insultos continuos entre ellos y conatos de pelea, engullir sin fin donuts y estómago para hablar de cosas innecesarias en el escenario del crimen. Todd Robinson no rompe ni por un momento las reglas, mostrándonos un antihéroe interpretado por Travolta que termina por decir basta a ese oscuro mundo, romper con todo y desaparecer. La moraleja de todo esto es la duda siempre presente sobre la conveniencia o no de la aplicación de la pena de muerte. El director se muestra completamente en contra, en unas ejecuciones sobrias sin lugar al morbo.

En la vida real Martha Beck distaba mucho de ser como Salma Hayek. Era obesa, fea y pálida, como así se retrató en “Los Asesinos de la Luna de Miel”, película de 1969 dirigida por Leonard Kattle o la más cercana “Profundo Carmesí” de Arturo Ripstein, basada en esta misma historia y estrenada en 1996.

El guión es por tanto correcto sin más, con una sensación constante de déjà vu, donde la mayor parte de la cinta está rodada en decorado, pocos exteriores donde se haya tenido que recrear la época, debido en gran parte a que los sueldos se habrán ido al amplio plantel de estrellas. El montaje es un tanto premioso en los primeros minutos. La fotografía es la habitual en las películas ubicadas en estos años y destaca el pobre trabajo realizado con las pelucas, mostrando tanto James Gandolfini como John Travolta unas caballeras tan artificiales y visibles que casi producen risa. Pese a todo esto, la película es entretenida y no defraudará demasiado al respetable. Al finalizar la proyección el público la recompensó con tímidos aplausos, dejando constancia de que el film no aporta nada nuevo que no hayamos visto multitud de veces.

Recomendable para aquellos amantes del film noir, con un reparto atractivo, personajes tratados con cierta superficialidad donde destaca una cruel Salma Hayek.

Valoración: