LA WEB DE CINE QUE TE MANTIENE AL DIA
               Críticas de Cine
                       Música                Quiénes Somos                         E-Mail

Million Dollar Baby



Director: Clint Eastwood

Intérpretes: Clint Eastwood, Hilary Swank, Morgan Freeman, Jay Baruchel, Mike Colter.

Nacionalidad: Estados Unidos

Duración: 137 minutos

por Asier Sisniega


Million Dollar Baby representa la vigésimo quinta película en la filmografía de Clint Eastwood como director. Después de la estupenda Mystic River, el realizador de San Francisco intenta el más difícil todavía ejerciendo de director, productor, actor protagonista y para colmo compositor de la banda sonora, y todo esto a sus 74 años. No es la primera vez que se atreve con la música de sus films, caracterizada por lo bellos solos de guitarra y de piano. De nuevo, el bueno de Clint ha vuelto a dar en el clavo.

 

Frankie Dunn es un boxeador retirado que regenta un gimnasio en la ciudad de Los Ángeles junto a otro ex-púgil. A punto de hacer campeón del mundo a uno de sus muchachos, éste le abandona por un manager de más caché y por el ansia de lograr dinero rápido. Paralelamente, Maggie, una joven camarera, intenta convencer a Frankie de que la entrene para ser boxeadora profesional. Éste se mostrará reticente en todo momento, argumentando su condición de mujer y que sus 31 años son demasiados para tratar de enseñarla todo lo necesario en el mundo del boxeo. Una vez que Frankie cede, éste no soportará la idea de verla luchar para otro manager, como ya le ocurriera con su anterior pupilo, por lo que la convertirá en su alumna aventajada.





Eastwood vuelve a mostrarnos un protagonista que vive solo, con una familia partida de la que conocemos su existencia, pero de la cual no sabemos más detalles. Resulta conmovedor las cartas que éste envía a su hija y que siempre resultan devueltas al remitente, así como el descubrimiento que hacemos al final de la película de que toda ella es una gran carta escrita a la hija por parte del personaje de Morgan Freeman, explicándole lo que su padre vivió en los años que no estuvieron juntos. Un guión inteligente, con unos diálogos que se echan de menos en el cine actual, una narración muy al estilo Eastwood llena de lirismo. Un ritmo y un tono muy correctos, y una comicidad entre los actores que destila camaradería más allá del celuloide. Buena interpretación de Hilary Swank, que compone dos versiones antitéticas de un mismo personaje, incluyendo un gran esfuerzo de gimnasio, que tanto gusta a los académicos, hasta mostrar un cuerpo espectacular en algunos de los planos. Hilary Swank parece una auténtica boxeadora, jovial, inocente e incansable. Una luchadora nata, personaje habitual en el cine americano de superación personal, pero que sufre un vuelco inesperado que deja a todos los espectadores con un nudo en la garganta. Del mismo modo, Clint realiza una de las interpretaciones más sobresalientes de su carrera, acertadamente nominado al oscar en esa categoría.

 

Una fotografía oscura, con tonos azules, que recuerda bastante a la maravillosa recreación de la ciudad de Boston en Mystic River. Los planos arrojan luz sobre una mitad del rostro de los personajes, ocultando el lado desconocido de estos, su pasado, sus pesadillas que nunca han manifestado. Observar a la familia de Maggie es un fiel  retrato de la sociedad actual, capaz de pasar una semana en un parque temático antes que visitar a su hija enferma.   




Un film que no se olvida del humor, con toques inolvidables, como los calcetines de Morgan Freeman plagados de agujeros. Sin duda alguna, ésta es la película de mayor calidad del curso cinematográfico 2004, una cinta merecedora del Oscar a la Mejor Película que supera con creces a adversarios teóricamente superiores como El Aviador. Pocos peros se le pueden encontrar, el único es que te quedas con ganas de ver más, de que de la pantalla salgan más imágenes hechas belleza y diálogos plagados de sentimiento de un director que muchos todavía asocian a un frío y calculador Harry el Sucio. Clint Eastwood dejó hace mucho tiempo las armas de fuego, y cada arma que desenfunda es una nueva maravilla en forma de celuloide. Llamado el último clásico, cuenta con una de las más interesantes filmografías de la historia del cine, y debe ser reconocido como lo que es, uno de los mayores genios de este arte.

 

Película absolutamente recomendable, es más, de imprescindible visionado, y si me apuran, de compra obligada en DVD. Serán pocos los espectadores que lo lamenten, pues están ante una obra maestra. Una película de lucha en todos los sentidos, donde la eutanasia cobra una nueva dimensión y se manifiesta en su verdadera naturaleza. Sólo cabe preguntarse qué nos deparará en el futuro el cine de este hombre. Esperemos que todavía le reste una larga carrera para seguir ofreciéndonos auténticos regalos.


Valoración: