LA WEB DE CINE QUE TE MANTIENE AL DIA
               Críticas de Cine
                       Música                Quiénes Somos                         E-Mail


Polar Express




Director: Robert Zemeckis

Intérpretes: Tom Hanks, Michael Jeter, Leslie Zemeckis, Eddie Deezen, Nona Gaye

Nacionalidad: Estados Unidos

Duración: 99 minutos

por Asier Sisniega 

Tercera colaboración entre Robert Zemeckis y Tom Hanks, después del gran éxito de Forrest Gump y Naúfrago. Esta vez, la unión es de cara a la campaña navideña, con una película enteramente generada por ordenador. Mediante las más avanzadas técnicas se llevó a cabo la captura de movimientos de los actores, tratando de lograr según anuncia la productora una captura de la propia interpretación de los actores.

 
Un niño ha alcanzado ese momento en su infancia en que comienza a dudar de esas verdades absolutas que le enseñaron de pequeño. Empieza a creer que Papa Noel no existe, y que todo es un montaje. Sin embargo, un tren le despierta en Nochebuena con el propósito de trasladarle junto con un grupo de niños escépticos hasta el mismísimo Polo Norte, donde uno de ellos será el elegido para recibir el primer regalo de la Navidad.

 
La historia nace de un libro infantil escrito por Chris Van Allsburg, que narra un emocionante viaje por territorios helados a bordo de un impresionante tren. Tom Hanks encarna en esta película hasta seis papeles diferentes, todos ellos virtuales claro está, con la particularidad de que el físico de cada uno dista bastante, pero conservando su voz en todos los personajes. Por muchos momentos, ver la película es como estar inmerso en una gran montaña rusa, o en simulador 3-D. Esto puede ser positivo y negativo, y la diferencia radica en que el film también se ha estrenado en los cines IMAX con el formato 3-D para que las bajadas y los giros imposibles de cámara nos sobrecojan. El problema llega cuando la gran mayoría de los espectadores vemos esta película en cines convencionales, por lo que varios minutos de película son vividos de una manera muy diferente, recordando bastante a cualquier parque temático.





No se puede negar que las imágenes son impactantes, la película visualmente es espectacular, y aunque el trabajo con los actores sea bueno tiene ciertos aspectos que no lo son. En bastantes ocasiones las expresiones resultan poco creíbles, y sobre todo poco naturales, a veces los movimientos son lentos como si los estuviéramos viendo en slow motion. Pueden recordar a muñecos, transmitiendo mucha frialdad en algunos momentos. En su favor diremos que los movimientos de Tom Hanks están realmente logrados, siendo fácilmente reconocibles sus habituales gestos interpretativos.

 

La película resulta entretenida, aunque la primera parte se resiente más que la segunda, donde la originalidad en el mundo del Polo Norte se agradece. Muy destacable es también la escena de los camareros sirviendo tazas de chocolate en el interior del tren. Como contrapunto, el último cuarto de hora final es demasiado almibarado, y sólo digerible en estas fechas navideñas. Una historia aleccionadora sobre la fe, la amistad, la preocupación y el interés por aquellos que son diferentes y/o marginados, sin olvidar que siempre debemos mantener una porción viva del niño que llevamos dentro. Hay que reconocer el mérito de Robert Zemeckis, siempre tratando de innovar, con una gran versatilidad que le lleva de proyectos tan dispares como Contact, La muerte os sienta tan bien o la excelente Forrest Gump. No es la mejor colaboración con Hanks, pero sí es un producto de bastante calidad para esta época, evitando una película facilona con personajes de carne y hueso, donde fuera imposible distinguir esta producción de otras, si no fuera por su actor protagonista.





Nota: En esta película no se divertirán por igual padres e hijos, no tiene ese toque Pixar, le falta algo más de humor y sobre todo mala uva, es una película de nobles sentimientos donde no existe ningún personaje con malas intenciones. Por último, se echa de menos que intervengan tan pocos niños en la película. Nosotros sólo seguimos a cuatro, pero son muchos los que comparten vagón con ellos.


Valoración: