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V de Vendetta


Director: James McTeigue

Intérpretes: Natalie Portman, Hugo Weaving, Stephen Rea, Stephen Fry, John Hurt, Tim Pigott-Smith, Rupert Graves.

Nacionalidad: Alemania y Estados Unidos.

Duración: 132 minutos.

por Asier Sisniega

Los Hermanos Wachowski llevan a la gran pantalla la adaptación de la novela gráfica realizada en los años 80 por Alan Moore y David Lloyd. Ambos hermanos escribieron el guión de la película a mediados de los 90, antes de ponerse manos a la obra con la trilogía de Matrix. Entre la segunda y tercera parte entregaron el guión a su ayudante de dirección James McTeigue, para que diera el salto definitivo a la dirección y les descargara de parte del trabajo. Tras la trilogía, el guión de dos videojuegos y Animatrix unos agotados hermanos Wachowski delegaron en este hombre de confianza la tarea de adaptar esta obra de rabiosa actualidad.

En el año 2020 Inglaterra vive inmersa en un estado totalitario y fascista que domina la vida de sus ciudadanos a todos los niveles. La joven Evey (Natalie Portman) sale de su casa tras haber comenzado el toque de queda. Ésta es agredida por dos Dedos, agentes secretos vestidos de paisano. Ante la inminencia de su detención y más que posible violación, un hombre enmascarado de nombre V acabará con sus atacantes y la llevará junto a él para que asista a la destrucción del tribunal penal de Old Bailey el 5 de Noviembre, en el aniversario del intento de atentado en el Parlamento de Fawkes y otros doce católicos en 1605. V dará un plazo de un año al gobierno de la nación para que le entregue a su líder Adam Sutler o volará el Parlamento inglés la noche del 5 de Noviembre próximo, finalizando el intento abortado de Fawkes. En el periodo de ese año V y Evey compartirán su pasado, se descubrirán a sí mismos. V llevará a cabo su venganza personal por las torturas padecidas y tratará de acabar con la tiranía que padece su pueblo.




Conviene explicar la figura de Guy Fawkes, quizá no demasiado conocida por los países no anglosajones. En 1605 Fawkes y otros doce católicos intentaron detonar el Parlamento inglés como venganza por la persecución que padecían los católicos por parte del rey Jacobo I. Estos avisaron a Lord Monteagle, igualmente católico, para que ese día no acudiera a la apertura oficial del Parlamento. Lord Monteagle habló y todos ellos fueron detenidos en un sótano bajo la Cámara de los Lores. Fueron ahorcados, destripados y descuartizados en público. Desde entonces se celebra en Inglaterra la noche del 4 al 5 de Noviembre el fracaso del plan de Fawkes, encendiendo hogueras y lanzando fuegos artificiales. Se venden máscaras de Fawkes por todo el país y se queman muñecos llamados Guys. La máscara de V es, por tanto, una derivación de la máscara que se vende de Fawkes.

 
Enumerar las referencias de esta película podría llevarnos una tarde. La obra original y la película beben de novelas y películas de prestigio, así como algunos de los más importantes acontecimientos del siglo XX. Las referencias a las grandes dictaduras fascistas, en especial el nazismo, con Hitler a la cabeza y su magnífica maquinaria de propaganda en funcionamiento. La proximidad a obras como 1984 de George Orwell, Fahrenheit 451 de Ray Bradbury, La Naranja Mecánica de Kubrick, Dark City, la propia trilogía de Matrix e incluso Blade Runner, es evidente. El Gran Hermano está igualmente presente en V de Vendetta, las proclamas victoriosas de Hitler, la violencia y el miedo como arma defensiva y las grandes conspiraciones gubernamentales. La sociedad alienada que no pregunta, que no protesta, víctima del conformismo que no le empuja a cuestionarse las verdades prefabricadas. Igualmente es indudable la gran cantidad de referencias al terrorismo internacional actual. La necesidad de destrucción de grandes edificios de estados poderosos, no por la búsqueda de la destrucción del edificio en sí como valor arquitectónico, sino la destrucción del símbolo como bien cita la película. Las Torres Gemelas y el Pentágono eran el símbolo del poder financiero y militar del primer estado de la Tierra, así V, al igual que Fawkes, atentan contra el centro político del país, para reclamar un nuevo sistema social.

 

Resulta escalofriante ver las imágenes rodadas en Londres, algunas de ellas realmente rodadas en una estación abandonada del centenario metro londinense, a poca distancia y con poco tiempo de diferencia respecto a los terribles atentados del 7 de Julio de 2005.  Los responsables de la película se apresuraron a pedir disculpas, pues lo que iba a suceder no era previsible y no cambiaron ninguna escena de la película, ya que eran fundamentales para el desenlace del film. También se hace referencia a atentados contra colegios de niños, ataques químicos, grandes revueltas populares, torturas indiscriminados, el reino del miedo y del terror y la posibilidad de manipular la verdad de las noticias a favor de la seguridad nacional. Es imposible negar los paralelismos con el orden mundial de los últimos años, así como las políticas ejecutadas por la Administración Bush y la del propio Tony Blair. Inicialmente la novela gráfica de Alan Moore y David Lloyd se ideó fruto del gobierno ultra conservador de Margaret Thatcher, pero es igualmente válido hoy en día. En 1981 se comenzó a publicar V de Vendetta en la revista Warrior, pero en el capítulo 26 la revista cerró. Sería en 1989 cuando DC Comics les permitiera terminar la obra completa de casi 300 páginas.

 
V de Vendetta elimina algunos personajes y trata de resumir en poco más de dos horas de película todo ese material. Algunos seguidores se pueden mostrar defraudados, pero es una empresa muy difícil de ejecutar para contentar a todo el mundo en tan pocos minutos, a no ser que se realicen varias partes, opción totalmente descartada. V de Vendetta está muy por encima de todas las demás adaptaciones de comics que se han estrenado en los últimos años. De todas las que se han estrenado, que han sido muchas, V de Vendetta supera incluso a las dos partes de Spiderman o Batman Begins. No sólo porque toque temas de actualidad y fundamentales, sino porque expone el argumento de un modo sosegado, claro, sin caer en las tramas enmarañadas y difíciles de descifrar de la trilogía Matrix y no da un papel protagonista a las escenas de acción y a los efectos especiales. Las escenas de acción son pocas, pero están sabiamente dosificadas. No se abusa de los efectos especiales y están perfectamente justificados.

Lo importante son los personajes y V de Vendetta los trata mejor que ninguna otra adaptación de un cómic. Natalie Portman realiza una gran interpretación, en especial en la segunda mitad de la película, que confirma que es la mejor actriz de su generación. En la versión doblada no podemos disfrutar del trabajo de Hugo Weaving, cubierto todo el metraje tras la máscara, por lo que el esfuerzo interpretativo de su voz se pierde en la sala de doblaje. No podemos olvidar un plantel de excelentes actores británicos secundarios como Stephen Rea, Stephen Fry y John Hurt. El Reino Unido es una cantera inagotable de talentos interpretativos.

 
Para algunos, amantes de la acción descerebrada, que disfrutaron con las dos últimas partes de Matrix, V de Vendetta será una gran decepción, pues no va a cumplir sus expectativas. La película no se marca objetivos tan inalcanzables como la trilogía aunque el destino de un país esté en juego. Trata de transmitirse el contraste entre los tiempos de libertad y los de privación con un choque de tonos. Durante la dictadura dominan los tonos grises y azulados, propios de las producciones británicas que tratan de dar un toque decadente a Londres, como si los colores no tuvieran la fuerza ni la moral suficientes para inundar la ciudad ante semejante estado totalitario.

La novela gráfica situaba los acontecimientos en la época actual. El equipo responsable de la película decidió ubicarla en el año 2020 para poder manipular a su gusto a algunos personajes y situaciones. La obra de Moore y Lloyd es así visionaria, relata de forma magnífica muchos de los problemas del mundo actual. No es que tengamos el ejército desfilando por nuestras calles, pero sí podemos ver la falta de libertades reinante. Los hermanos Wachowski se equivocan al situar la película 15 años después, pues lo que nos muestran deliberadamente no es el futuro, sino el presente. No han tratado de adivinar lo que está por venir, sino que han echado en un puchero los principales males de la actualidad y los han removido. Éste es probablemente el mayor error de la película, mostrar un futuro que ya ha llegado.

Con todo, V de Vendetta es una buena película, de lo mejor que ha producido el cine comercial de Hollywood en los últimos tiempos. Está al nivel de la primera parte de Matrix y es muy recomendable su visionado. No se la pierdan.

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